Ministros de los cinco estados costeros del Ártico; Noruega, Rusia, Canadá, Estados Unidos y Dinamarca, se dieron cita en Ottawa para discutir formas de solucionar los retos comunes derivados del mayor nivel de actividad en el Ártico. Es notable el consenso sobre la materia exhibido por los estados costeros del Ártico.
Nuevas posibilidades – nuevos retos
El cambio climático y la contracción del hielo pueden abrir nuevas posibilidades en el Ártico. Por ejemplo, los recursos pesqueros pueden migrar hacia el norte y las rutas marítimas y recursos petroleros pueden ser más accesibles.
A raíz del incremento de la actividad humana surgen ciertos retos, a la vez que el clima inhóspito y vulnerable plantea grandes exigencias a la protección contra hidrocarburos, labores de rescate y operatividad frente a alertas. Un derrame de petróleo a gran escala o accidentes que involucren buques de crucero pueden requerir recursos que excedan la capacidad de respuesta de cada país por separado. En una región caracterizada por las grandes distancias y una capacidad de rescate dispersa, la cooperación transfronteriza se convierte en una necesidad.
Soluciones de cooperación
Los países costeros del Ártico coinciden en el planteamiento anterior. Los participantes en la reunión de Ottawa concuerdan en la necesidad de fortalecer la cooperación sobre búsqueda y salvamento, compartiendo a la vez la idea que el Consejo Ártico, donde participan dichos estados, es un importante ámbito para fomentarla. El consejo aspira a suscribir en 2011 un acuerdo jurídicamente vinculante de cooperación sobre búsqueda y rescate en el Ártico. Noruega coordina además una iniciativa en seno del Consejo Ártico, dirigida a la Organización Marítima Internacional, OMI, con el fin de establecer estándares obligatorios para buques que navegan en el Mar Ártico. Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia han cooperado por años en la región de Barents en la protección contra hidrocarburos y labores de búsqueda y rescate, habiendo helicópteros noruegos rescatado a marinos en aguas territoriales rusas.
Ejercicio conjunto de rescate noruego-ruso en el Mar de Barents en septiembre de 2009. Foto: Harald Hermansen Eie / Ministerio de Asuntos Exteriores
Consenso sobre las reglas del juego
Es poco probable que elementos de delimitación territorial no aclarada y la presencia de grandes recursos incrementen el nivel de tensión en el Ártico. La mayor parte de los recursos petrolíferos conocidos del Ártico está situada en sectores indiscutidos, y según estimaciones de US Geological Survey, la mayor parte de los recursos por descubrir también se encuentran en tales áreas.
Los estados costeros del Ártico quizás discrepen sobre donde trazar ciertos límites fronterizos, pero concuerdan plenamente en la forma de hacerlo. La solución aceptada es aplicar la normativa internacional como el Derecho del Mar y las negociaciones entre los países involucrados. La documentación sobre la extensión de la plataforma continental será sometida a la consideración de la ONU con el fin de obtener sus recomendaciones, a la vez que se negocia bilateralmente sobre las regiones disputadas.
Gestión y desarrollo compartidos
Hoy en día, los estados costeros cooperan también sobre la administración de recursos en el Ártico. Una buena ilustración de lo anterior es el Mar de Barents, donde Noruega y Rusia cooperan adecuadamente sobre la gestión de uno de los bancos de bacalao más sustentables del mundo. Los yacimientos de gas natural también son desarrollados comunitariamente por ambos países en el Mar de Barents. En la región, las empresas Statoil, de Noruega, y Gazprom, de Rusia, cooperarán para el desarrollo del enorme y técnicamente difícil yacimiento gasífero Stockman.