"Quisiera empezar dándole las gracias al Presidente Calderón por invitar a Noruega al evento que se celebra hoy.
Una de las principales prioridades de la política climática de Noruega es contribuir a reducir las emisiones originadas por la deforestación y la degradación de los bosques en los países en vía de desarrollo, proyecto conocido internacionalmente como REDD.
La destrucción y el uso insostenible de los bosques tropicales generan casi un 20% de todas las emisiones de gases al efecto invernadero; a la vez, la destrucción de aquellos no solo amenaza las condiciones de vida y las culturas de los pueblos que en ellos y de ellos viven, sino también el futuro de la enorme diversidad de plantas y animales que esos bosques albergan.
Reducir las emisiones causadas por la destrucción forestal en los países tropicales es, desde un punto de vista financiero, una de las medidas más eficaces, además de disponibles, para luchar contra el calentamiento planetario. Implementada correctamente, una menor destrucción forestal también mejorará las condiciones de vida y protegerá la biodiversidad.
Noruega ha prometido participar con hasta 500 millones de dólares por año en estos esfuerzos. El año pasado, las Naciones Unidas nombraron a nuestro ministro del medio ambiente, Erik Solheim, « Campeón de la Tierra » por su liderazgo político en la lucha contra la deforestación en los países en vía de desarrollo.
Nuestro objetivo es que la comunidad internacional acepte incluir en el régimen internacional sobre el clima la reducción de las emisiones debidas a la deforestación y a la degradación de los bosques en los países en vía de desarrollo, de manera que estos últimos puedan recibir una compensación financiera por reducir las emisiones causadas por el sector forestal. Dicho de otra manera, reducir la destrucción forestal generará ingresos. Hoy en día, los bosques valen más muertos que vivos. Si tenemos éxito, esta lógica destructiva cambiará, y las perspectivas de cara al futuro de los bosques del mundo y de nuestro clima común serán más alentadoras que hoy ; para ello, es preciso actuar con rapidez y dar a conocer al mundo los conocimientos adquiridos y los ejemplos de prácticas acertadas.
Por eso, Noruega participa, de varias maneras, en los esfuerzos internacionales para reducir la deforestación tropical. Financiamos, a traves de iniciativas multilaterales como el Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques, el Programa de Inversión Forestaly el ONU-REDD Programme, los esfuerzos para fortalecer el sistema de apoyo internacional para que todos los países con bosques tropicales puedan iniciar acciones destinadas a reducir, de manera coherente, las emisiones de sus bosques. Y como parte de los esfuerzos de Noruega por avanzar en materia de cambio climático en la reunión de México en 2010, a comienzos de este año lanzamos la iniciativa de establecer un grupo integrado por los países con mayor extensión de selva tropical en el mundo, entre ellos Brasil, Indonesia, Guyana, Gabón y Papúa Nueva Guinea. La idea es que este nuevo grupo coordine y aporte iniciativas dirigidas hasta naciones con mayores recursos forestales, para asegurar acciones en contra de la deforestación.
Noruega y México ya han anteriormente trabajado juntos con éxito en el área del cambio climático y seguirán por esa senda. México es un país de bosques importante.
El primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, visitó México el pasado mes de abril y se quedó impresionado por sus bosques, cuya riqueza biológica es la quinta más importante del mundo. Estos bosques tienen además una gran importancia para muchas personas pobres que viven en o cerca de ellos al representar estos su fuente de ingresos.
El gobierno mexicano ha trabajado mucho para implementar políticas forestales sensatas y ha tenido éxito en sus intentos por reducir el ritmo de deforestation (las últimas cifras sobre deforestación en México presentadas por la FAO hoy son verdaderamente impresionantes y son una gran inspiración para nuestro trabajo)
México posee una amplia experiencia en la manera de involucrar, mediante compensaciones, a quienes viven en o cerca de los bosques en el mantenimiento de servicios de ecosistemas forestales, y sobre todo una pericia sobre los métodos de medición, tanto por satélite como en el terreno, de los cambios en la cobertura forestal y de las emisiones de carbono. México se situa entre los países pioneros en este ámbito.
Yo estoy aquí para anunciar las primeras actividades concretas sobre el clima y los bosques que se realizarán bajo la colaboración entre ambos países que fue establecida formalmente entre sus respectivos ministros de medio ambiente la semana pasada en Oslo.
En los tres próximos años, Noruega financiará los esfuerzos mexicanos para desarrollar sus sistemas de monitoreo de los cambios en la cobertura forestal y las consiguientes emisiones de carbono. Noruega también quisiera que las experiencias mexicanas en sistemas de incentivos localmente adaptados para la gestión sostenible de los bosques sean recogidos, sistematizados y compartidos con el resto del mundo. Finalmente, Noruega quisiera apoyar a México con el objetivo de poner en pie un proceso positivo y eficaz de cara a la importante conferencia climática que se celebrará en noviembre/diciembre en Cancún.
Noruega se honra de esta nueva colaboración con México que nos permitirá trabajar conjuntamente sobre estos temas. En el marco de esta colaboración, Noruega contribuirá a altura de hasta 15 millones de dólares en los próximos tres años.
Solo se podrá llegar a establecer un acuerdo internacional sobre este tema si los países con bosques importantes creen en las posibilidades de la REDD y si los países desarrollados creen que sea posible medir los resultados, empezando en Cancún. Por eso, Noruega confirma decididamente su decisión de financiar el desarrollo de estas experiencias para que otros países puedan beneficiar de las experiencias mexicanas.
Trabajando juntos podemos contribuir a crear situaciones ejemplares en las que compensaciones basadas en los resultados permiten reducir emisiones debidas a la deforestación y degradación de los bosques en los países en vía de desarrollo."