El Primer Ministro Jens Stoltenberg recibió en Oslo a representantes de Estados de todo el mundo el pasado 3 y 4 de Diciembre para la firma del Convenio relativo a las Municiones de Racimo.
11/12/2008 :: Noruega fue el primer país en firmar el Convenio que prohíbe el uso, producción y venta de municiones de racimo.
Un padre, víctima de las municiones de racimo, sostiene de la mano a su hijo. Fotografía: Werner Anderson.
Durante décadas, el uso de las municiones de racimo ha ocasionado sufrimiento humanitario inaceptable, junto con tener un serio impacto en el desarrollo, tanto durante como después de los actos bélicos. La comunidad internacional se ha propuesto poner fin a esta situación, por lo que anteriormente este año más de 100 estados concluyeron las negociaciones de una histórica prohibición internacional de las municiones de racimo.
El Convenio prohíbe el uso, producción, transferencia y almacenamiento de municiones de racimo. Aparte de ello, el Convenio establece claras obligaciones respecto de la ayuda a las víctimas y comunidades afectadas, la remoción de municiones sin detonar y la destrucción de arsenales.
"El Convenio constituye un hito en el trabajo internacional de desarme humanitario, y contribuirá a evitar futuros sufrimientos humanos", comenta el Ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, Jonas Gahr Støre.
Al menos 23 países en desarrollo se ven afectados por las municiones de racimo, entre ellos Afganistán, desde donde proviene esta niña. Fotografía: Torbjørn Korsvold / FMS
El Convenio relativo a las municiones de racimo estará disponible para su firma en Oslo a partir del 3 de diciembre, y se espera una fuerte adhesión.
Todos los estados participantes han sido invitados a presentar sus discursos y declaraciones sobre la implantación del Convenio, como asimismo sobre los planes ulteriores de destrucción de arsenales, asistencia a las víctimas y sobre el trabajo internacional para librar al mundo de las municiones de racimo.
Ministerio de Asuntos Exteriores